EL PROBLEMA
Los avances
tecnológicos ocurridos en los últimos tiempos, exigen a la gerencia criterios
de flexibilidad, agilidad y mayor capacidad de adaptación a las necesidades del
medio. De allí, el gerente al cumplir las tareas o actividades dentro de las
instituciones educativas, debe estar orientado a alcanzar la calidad y
efectividad entre sus miembros para optimizar
la convivencia laboral.
Bajo esta óptica,
Robbins (citado en Mendiola, 2010), concibe a la gerencia como “la actividad
que involucra las funciones de planificación, control y dirección” (p. 88). En
otras palabras, el proceso gerencial en las actividades educativas, permite lograr
una planificación previa en cuanto a los objetivos a trazar, para luego
establecer controles que son dirigidos hacia metas comunes.
De lo planteado
expuesto se puede entender que, la
gerencia como actividad inherente al trabajo educativo, debe estar orientada al
cumplimiento de las funciones gerenciales. Por tanto, le corresponde al
director como promotor de las mismas
organizarlas sistemáticamente, para cumplir sus roles y actividades a ser
ejecutadas en la institución.
En el mismo orden de
ideas, Altuve (2012), considera que la gerencia educativa “representa la forma
de lograr los objetivos propuestos, además contribuye a la integración de los
trabajadores que conforman el equipo, para permitir el desarrollo de las
diferentes actividades” (p.75). En consecuencia, los directores como gerentes
para lograr los objetivos propuestos, deben establecer sus funciones
gerenciales hacia la consolidación de grupos caracterizados por una integración
que finalmente ayude al desarrollo de la convivencia laboral.
De las
consideraciones dadas en párrafos anteriores, se puede indicar que mediante la
gerencia educativa, todo director durante sus funciones técnico-docente-
administrativa tiene oportunidad de organizar los objetivos a las condiciones
institucionales y características de los grupos, pues, mediante ello, logra
equilibrar sus tareas y alcanzar niveles de convivencia laboral aptos para el
desarrollo del trabajo escolar.
Por tanto, introducir
normas de convivencia en las instituciones educativas, viene a representar, de
acuerdo a lo expresado por Peña (2010), “la capacidad de las personas de vivir con otras (con-vivir) en un marco de respeto
mutuo y solidaridad recíproca” (p.22), en otras palabras, implica el
reconocimiento, respeto por la diversidad, capacidad de las personas de
entenderse, valorar o aceptar las diferencias en cuanto a los puntos de vista de otro. Además,
representa un aprendizaje que lleva a reconocer la importancia de las
relaciones existentes entre los miembros de una organización educativa, donde
debe mantenerse interacciones efectivas.
En razón de lo
anteriormente planteado por el autor, se deduce que para mantener niveles
operativos de convivencia se necesita la presencia de gerentes capaces de
reducir tensiones, que promuevan el contacto humano caracterizado por la
presencia de una transformación directa de las estructuras administrativas
tradicionales, por introducir una gerencia proactiva, estratega, visionaria,
cuya acción se encuentre determinada por el reconocimiento de los requerimientos
y necesidades originadas en la organización educativa.
Sin embargo,
existentes apreciaciones que contradicen el deber ser planteado anteriormente,
es el caso de Naranjo (2012), quien considera que “la realidad del convivir en
las instituciones educativas, se encuentra determinada por un deterioro en los
niveles comunicativos, actitudes negativas que reducen la productividad,
presencia de densas situaciones impregnada por una gerencia autocrática”(p.12).
Estas ideas, sirven de referencia para destacar la situación que presentan los
docentes que laboran Centro de Educación
Inicial Simoncito “Simón Rodríguez”, Municipio Araure, estado Portuguesa, donde
mediante conversaciones informales y observaciones directas, se pudo precisar
importantes elementos entre los cuales se destacan:
Las actividades
desarrolladas por la dirección están determinadas por aquellos lineamientos
ajustados a las directrices dadas por la zona educativa, existe la presencia de
un compromiso del personal docente con sus grupos, los cuales son identificados
por nombres asignados por ellos para su reconocimiento. Asimismo, ocurre con
las oportunidades donde se precisa una tendencia en el proceso comunicacional
caracterizado por el uso de modelos tradicionales, efectuado algunas veces a
través de mensajes telefónicos enviados al personal (directivo) durante la
realización de las reuniones; por otra parte, el directivo exige a los docentes
firma de los acuerdos establecidos.
Por otra parte, en
sus relaciones interpersonales mantienen actitudes que evidencian conflictos
entre ellos; dado que sus intercambios están determinados por una inadecuada
manera de escucharse, los mismos expresan abiertamente sus deseos
preestablecidos con respecto al desarrollo de una actividad educativa, buscan excusas
para responderse en forma poco asertiva ante las posibles sugerencias dadas por
el personal directivo.
En razón de las
consideraciones anteriores, se puede indicar que las mismas pudieran estar presentándose por causas tales
como: bajo nivel de autoestima en el grupo, carencia de una gerencia que
introduzca nuevas acciones para lograr incrementar la participación docente,
por ello, de mantenerse en el tiempo se generarían consecuencias, tales como:
prevalencia de una convivencia inadecuada, presencia de grupos autocráticos,
desarrollo de una práctica educativa basada en una gerencia tradicional.
Por tanto, se plantea
el desarrollo de la presente investigación, por cuanto se busca analizar la
gerencia en la convivencia del personal docente y asegurar la construcción de
un escenario educativo centrado en la valoración de las normas sociales como
reglas para aprender convivir y vivir.
De lo antes expuesto,
se desprenden las siguientes preguntas de investigación:
¿Cómo es la gerencia
del Centro de Educación Inicial Simoncito “Simón Rodríguez”, Municipio Araure,
estado Portuguesa?
¿Cómo es la
convivencia laboral en el Centro de Educación Inicial Simoncito “Simón
Rodríguez”, Municipio Araure, estado Portuguesa?
¿Cómo es la gerencia
en la convivencia laboral en el Centro de Educación Inicial Simoncito “Simón
Rodríguez”, Municipio Araure, estado Portuguesa?
Objetivos
de la Investigación
Objetivo General
Analizar la gerencia
en el Centro de Educación Inicial Simoncito “Simón Rodríguez”, Municipio Araure,
estado Portuguesa.
Objetivos Específicos
Identificar la
gerencia del Centro de Educación Inicial Simoncito “Simón Rodríguez”, Municipio
Araure, estado Portuguesa.
Describir la
convivencia laboral en el Centro de Educación Inicial Simoncito “Simón Rodríguez”,
Municipio Araure, estado Portuguesa.
Determinar la
gerencia en la convivencia del Centro de Educación Inicial Simoncito “Simón
Rodríguez”, Municipio Araure, estado Portuguesa.
Antecedentes
La revisión de los
diferentes documentos vinculados con la investigación, llevan a resaltar la
presencia de estudios de interés, los cuales hacen posible ampliar el espectro
investigativo hacia la consolidación de nuevas ideas que son proyectadas en un
marco de opiniones. Por tanto, la
lectura llevada a cabo permite destacar a continuación lo siguiente:
El trabajo realizado por Maturana (2010),
quien presento su estudio a la Pontificada Universidad Javeriana de Bogotá,
titulada Teoría sustantiva acerca de las
Creencias en Convivencia Laboral en Docentes y Directores de Tres Colegios
Públicos en Bogotá, la misma se enmarcó dentro del paradigma cualitativo
bajo el modelo fenomenológico, donde incorpora una estrategia etnográfica.
Utilizó como técnica la observación directa, registro de campo y su instrumento
fue una entrevista que aplicó a un grupo de seis (6) sujetos pertenecientes a
tres colegios públicos de Bogotá; los resultados encontrados lo llevaron a
formular como teoría que las creencias, en cuanto a la convivencia, hacen vida
en todos los seres humanos, de allí su presencia permanente en las
instituciones escolares.
Por otra parte,
Medina (2011), presentó una investigación denominada Gerencia y Supervisión Escolar, enmarcada en el paradigma
cuantitativo bajo la naturaleza descriptiva de campo, tuvo como objetivo
analizar la gerencia y supervisión, su población estuvo conformada por (15)
quince docentes de la Escuela Privada Lima (Perú), utilizó como instrumento un
cuestionario de preguntas cerradas y en sus resultados destacó que: las exigencias del mundo actual reclaman que
los procesos de gerencia y supervisión actúen tanto como facilitadores de la
acción educativa y activadores de los impulsos que ayuden a los sujetos a su
adaptación a las nuevas demandas; pues existe una inadecuada comunicación entre
el directivo y docente lo cual afecta el desempeño gerencial.
Asimismo,
se precisan aquellas investigaciones realizadas a nivel nacional, donde Ledesma
(2012), presentó un estudio titulado Estilos
de Gerencia y Grado de Satisfacción de los Docentes, de la I y II Etapa de
Educación Básica de la Unidad Educativa Independencia del estado Lara, el cual
corresponde al tipo descriptivo correlacional, que tuvo como propósito
determinar el estilo de gerencia del director y su ubicación según la
cuadrícula gerencial de Blake R y Mouton J
La población
estuvo representada por (22) veintidós docentes inmersos en la investigación, y
para la recolección de información utilizó un cuestionario con escalamiento de
Likcert, centrado en las formulaciones
de la cuadrícula general. Los resultados le permitieron concluir que el
director asumía la mayor parte de las responsabilidades en la organización
escolar, lo que conlleva a un nivel de insatisfacción del personal docente.
Igualmente, es
importante destacar el estudio realizado por Lucena (2013), quien desarrolló un
estudio denominado: Gerencia en la
Función Académica del Docente Directivo en el Proceso Educativo de las Escuelas
Básicas en la Parroquia Santa Rosalía del Municipio Iribarren estado Lara,
enmarcado en una investigación de campo carácter descriptivo.
La población estuvo
conformada por veinte (20) docentes directivos: Directores, Subdirectores,
Coordinadores; y veinte (20) docentes de aula de la I y II Etapa. Su objetivo fue
analizar la gerencia en la función académica del docente directivo en el
proceso educativo. Los resultados que arrojo el estudio le permitieron concluir
que para optimizar la eficiencia y eficacia gerencial de la función académica
del docente directivo, es necesario que un gerente educativo se convierta en
pieza fundamental para iniciar la marcha en las instituciones.
APROXIMACIÓN
METODOLOGICAS
Gerencia
Al referirse a la gerencia, Ayala (2005),
explica que se trata de organizar y administrar mejor las actividades de la
organización, orientadas a la aceleración de su desarrollo económico, de
asegurar el pleno aprovechamiento de las posibilidades materiales y humanas, y
de agrupar a todos los trabajadores en torno a las metas establecidas
participando en el proceso inherente a su cargo.
Partiendo de estas premisas, un tema ineludible en la actualidad en la conducción de las
instituciones educativas es la gerencia, cada vez son mayores las exigencias y
demandas, y como tal, la organización debe estar preparada para superar la
incertidumbre, dirigir las actividades, dar cumplimiento a sus objetivos y
permanecer en el tiempo.
En este sentido, se hace hincapié en lo
sintetizado por Stoner y Wankel (2002), quienes resumen a la gerencia “como una
serie de funciones o roles individuales que integran un proceso total que se
cumple en las organizaciones: planificación, organización y control” (p.13). En
este orden, de lo resumido se emana que la acción del gerente se distingue por
el desarrollo del desempeño gerencial a través de poner en práctica sus
capacidades técnicas, englobando la ejecución consciente de las referidas
funciones.
Siendo
así, la gerencia constituye un punto de interés fundamental para el desarrollo
del proceso educativo, a ella le corresponde la labor primordial de emprender
cambios que favorezcan el bienestar social. Por ello que, el directivo del
futuro se verá cada vez más requerido para poner en juego todas sus facultades
y potencialidades humanas, así como para propiciar el florecimiento de los
subordinados.
Por
lo tanto, gerenciar es una actividad que va más allá del cumplimiento del
proceso administrativo en las organizaciones cuya acción además de llevar a cabo los procesos
de planificación, organización, dirección y control se relaciona con una serie
de factores referidos al liderazgo, comunicación, motivación, toma de
decisiones, y los roles, tal como lo define Toro (2001) “son las percepciones u opiniones compartidas
que los miembros desarrollan en relación con las políticas, prácticas y
procedimientos” (p.33).
En
este sentido, el manejo de las actividades concernientes a los procesos
gerenciales dentro de las instituciones educativas es realizado por el director
el cual tiene dentro de sus múltiples funciones, representar a la sociedad
frentes a terceros y coordinar todos los recursos a través del proceso de
planeamiento, organización, dirección y control a fin de lograr objetivos
propuestos.
Por ello, el director es una figura importante
para alcanzar los objetivos propuestos y al mismo tiempo necesita mostrar
capacidades idóneas en la incorporación de estas habilidades, encargadas de
darle oportunidad para manejar el recurso humano, material, establecer
estrategias, fijar interacciones con la comunidad, identificar las necesidades
para luego elevar sus condiciones organizacionales que darán respuesta al
aumentar la calidad educativa como evento determinado por la participación
directa e indirecta de todos sus actores, que darán respuesta a los cambios que
se introducen en el medio donde se circunscribe la institución.
Convivencia Laboral
En el entorno laboral,
todos necesitan de todos para el logro de excelentes resultados y la prestación
de un servicio de calidad que repercute en la satisfacción del cliente, en el
bienestar de la empresa y de cada uno de sus empleados. El éxito depende del
entusiasmo y la pasión que los motive a hacer las cosas cada día mejor y del
compromiso de trabajar en equipo buscando establecer relaciones llevaderas con sus
compañeros de trabajo y encontrando en los problemas oportunidades para seguir
adelante con innovación y creación. El reto y el compromiso deben nacer de cada
uno como integrante fundamental del equipo de trabajo.
En este orden de
ideas, Hoyos (citado en Figueroa, 2010) refiere que la convivencia laboral es entendida
como “la existencia de relaciones interpersonales que contribuyen en la
resolución de problemas a través de actividades, normas y lineamientos donde
debe prevalecer la visión y misión de la organización, valorando la gestión
realizada por todos y cada uno de sus integrantes” (p. 72).
En relación a lo
señalado por el autor, se infiere que promover entornos de trabajo que sean armoniosos y
saludables es un compromiso de todos. Incluye desde las políticas y valores
establecidos en la organización, las actividades que fomenten habilidades de
comunicación y solución de problemas, generar espacios de integración y
bienestar, entre otras, hasta el compromiso particular de cada persona en
aportar una actitud de respeto y sana convivencia.
En este sentido, Gallego (2010), precisa que en
la convivencia laboral “la resolución de un conflicto es importante reconocer
los derechos del grupo para llegar a responder con claridad y reforzar en cada
individuo los derechos asertivos como elementos generadores de nuevas conductas
que ayuden a transformar la situación” (p.99).
De este modo, se comprende que todo gerente al
lograr la convivencia laboral mejora en forma progresiva las posibles
situaciones para lograr ambientes escolares efectivos, capaces de facilitar la
construcción de nuevas reglas, plasmar todas sus situaciones y resolverlas
mediante la discusión socializadora que abordan los factores presentes sin
llegar a generar confrontaciones.
Es así, como el gerente educativo cumple una
función de orientador al tratar de abordar problemas organizacionales, valorar
los factores o situaciones que subyacen en su contenido. Es decir, reconoce
aquellos motivos emocionales que tienden a generar el conflicto, de este modo,
puede introducir el trato con los demás de manera efectiva y eficaz.
En razón de estas ideas, es importante mencionar las
consideraciones dadas por Gallego (op.cit.), en cuanto a la actuación del
gerente para lograr la convivencia laboral:
Adoptar una actitud asertiva: no se puede ver al agresor o causa del conflicto, como un
individuo negativo que genera problemas, todo lo contrario, evaluar sus causas
e indagar acerca de sus estados emocionales, a fin de evitar confrontaciones
físicas si es posible.
Aprender a escuchar a los agraviados: El principal problema durante un
conflicto es que ambos grupos o estudiantes quieren explicar su punto. Esto les
causa el deseo de hablar antes que la otra persona sea escuchada. Es importante
escuchar para poder resolver el
conflicto.
Expresar el deseo de arreglar las cosas: el docente debe asumir un comportamiento
flexible, con la tendencia a manifestar su interés por el problema, para lograr
con ello la disposición de los estudiantes en expresar las dificultades desde
sus puntos de vista. Llegar a un arreglo es el proceso de dar y recibir que
lleva a un terreno neutral. Ser modelo de apoyo y cooperación sea sincero en su intento de reconciliación
con el otro partido (p.122).
Cada una de estas
apreciaciones, permiten resaltar que todo gerente educativo al encontrarse ante
un conflicto, debe asumir comportamientos flexibles, armónicos, generadores de
confianza, a fin de que los docentes logren indicar sus necesidades,
motivaciones, intereses. En este sentido, la toma de decisiones cumplirá la
acción de aportar ayudas directas para resolver el problema.
Las organizaciones educativas son espacios conflictivos producto a las
condiciones biológicas y psicológicas que caracterizan a los grupos, en
otras palabras, es de vital importancia para el docente manejar las situaciones
de manera efectiva, lo cual es destacado por Percia (2011), “una convivencia
laboral hace posible a los directivos y docentes pensar, sentirse y actuar de
un modo mancomunado" (p.54).
De acuerdo a lo destacado por al autor, existen
condiciones diferenciales en el comportamiento que tiene el personal docente de
manera individual o grupal, y por ello, al generar intercambios positivos se
afianzan sus interacciones para así crear niveles de convivencia laboral
estables para el desarrollo de la práctica educativa en general.
De las apreciaciones anteriores se precisa
que toda relación humana va a estar centrada en manifestar situaciones
encargadas de mostrar comportamientos que se alejan de las normas de
convivencia para así crear conflictos que deterioran sus interacciones, por
tanto, el gerente educativo para lograr la respectiva transformación del
contexto escolar, debe mantener en sus relaciones humanas una gestión social de
los grupos que le permitan resolver los
problemas mediante una actuación realmente ajustada a las condiciones generales
de los grupos. Asimismo, Murillo (2010), expresa que “toda organización
necesita del compartir o dominar desde una visión integradora de grupos, que
pueden lograr no sólo una estructura para el trabajo, sino elevar su
convivencia laboral” (p.14). Es decir, para elevar el contacto entre los grupos
es necesario reconocer las condiciones personales de cada trabajador.
Posible
Técnica e Instrumento de Recolección de Datos
Dado que el estudio
se puede enmarcar en una investigación de campo, basada en su accionar en la
recopilación de datos obtenidos directamente de una realidad, razón por la cual se hará imprescindible utilizar la técnica de la
encuesta, definida por Hurtado y Toro (2001), como el “...método de obtener
información de una muestra de estudio.” (p. 158). De acuerdo con estos ideales,
esta encuesta permite hacer efectivo el proceso investigativo sobre los sujetos
previamente seleccionados, donde se utilizara procedimientos estandarizados de
interrogación, con el fin de obtener mediciones cuantitativas de aspectos
específicos de la población.
Con respecto a la
recolección de información requerida en la investigación, se llevara a cabo mediante el diseño y aplicación de un
cuestionario, considerado por Bavaresco (2002), como “el instrumento que le
brinda la posibilidad al investigador, de conocer lo que se piensa y dice del
objeto en estudio, mediante preguntas enumeradas, formuladas de manera natural,
redactadas en forma directa, concretas, precisas que permitan obtener respuestas
objetivas” (p.125).
En relación a lo
planteado se elaborara un cuestionario estructurado que será presentado ante el
encuestado, donde se encontrara las instrucciones generales, para finalmente
destacar el grupo de preguntas diseñadas bajo escala de valoración, que en
opinión de Hernández, Fernández y Baptista (op.cit.) “consiste en un conjunto
de ítems presentados en forma de afirmaciones o juicios ante los cuales se pide
la reacción de los sujetos” (p. 263). Es decir, las alternativas de respuesta
que se presentararan son las siguientes:
“Siempre” (S), “Algunas Veces” (AV) y “Nunca” (N).
CONCLUSIONES
En
cuanto al objetivo identificar la gerencia en el Centro de Educación Inicial
Simoncito “Simón Rodríguez”, Municipio Araure, estado Portuguesa, en opinión
del personal directivo, la misma es una actividad enmarcada en la búsqueda del
compromiso conjunto para alcanzar oportunidades que les ayuden a consolidar la
visión compartida y con ello promocionar niveles efectivos de convivencia
laboral; sin embargo, los docentes destacan la existencia de deterioro en la
construcción de compromisos y oportunidades que pongan de manifestó una
actuación recíproca entre todos sus miembros.
En
relación a la convivencia laboral, se precisa una inadecuada actuación comunicacional
por parte del personal directivo, dado que, el mismo obvia aquellos procesos
donde se refleja su actitud asertiva, como pilar esencial para fomentar en las
instituciones educativas la existencia de grupos armónicos, además escasamente
aprender a escuchar al personal docente, lo que conduce en forma directas a
negar la manifestación de deseos, cada una de estas situaciones llevan a
inferir que la gerencia en el referido centro educativo, requiere de nuevos
cambios que le permitan mejorar su convivencia laboral como parte de un proceso
de desarrollo organizacional.
Finalmente, se destaca que las condiciones
encontradas en la referida institución llevan a visualizarla como una
organización, donde los niveles de convivencia laboral no les permiten
desarrollar de manera eficaz sus actividades.